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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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La construcción del templo 

¿Ha tratado alguien de estorbarte y hacerte desistir de 
algún trabajo o proyecto que realizabas con entusiasmo? 
¿Cómo trataste a esa persona? Imagina que vives en el 
tiempo cuando el templo estaba siendo reconstruido. 
(Textos clave y referencias: Esdras 4-6; Profetas y 
reyes, págs. 41 5-426.) 

Tabita tomó el canasto que contenía el almuerzo 
para su hermano y su padre y se dirigió hacia el templo. 
No podía creer que ahora comenzaba a considerar a Jerusalén 
como su hogar. 

Cuando se acercaba a la casa de su amiga Sara, ésta iba sa- 
liendo con el almuer- 
zo para su padre, de 
modo que se fueron jun- 





tas. Las niñas disfrutaron de la tibieza del 
día y pronto llegaron al lugar de la cons- 
trucción. Mientras sus padres comían, ellas"^ 
escuchaban las noticias de lo que había su- 
cedido durante la mañana. 

— No sé lo que Zorobabel hará con e pe- 
dido de los samaritanos — dijo el padre d b 
Tabita a los demás hombres — . Yo creo q je 
no deben trabajar con nosotros. 

— También Zorobabel se opone. Platiqué 
con él esta mañana — comentó el padre de 
Sara — . Quiere que nos reunamos con él des- 
pués del almuerzo. ; 

— Papá — preguntó Tabita — , ¿no sería 
una ventaja tener más personas que ayuden 
en los trabajos del templo? Se harían con más 
rapidez. 

— Así es, hija. Pero esos samaritanos ado- 
ran ídolos y tratarían de introducirlos en nues- 
tro templo. Es mejor que nos mantengamos 
separados de ellos. ; 

Esa noche, a la hora de la pena, 
el padre informó: 

Lunes 



deS' 



demos 



aco- 



pios 



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es' 



ox^^' 



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"Ten ahora presente 
que el Señor te ha escogido 
para que construyas un 
edificio que será su 
tuario. Por tanto, 



^ 





Martes 

Lee Esdras 5. 

Piensa ¿Cómo te sientes 
cuando alguien se entremete 
en tu vida? ¿Te lias entremetido 
tú en la vida de alguien? 

Nota Sin embargo, recuerda que 
debes hablar con un adulto de 
confianza si alguien está haciendo 
algo o amenaza con hacer algo 
que perjudique a otro. 

Ora Agradece a Dios por 
acompañarte e inducirte a 
servirle y adorarlo. 



— Dijimos a los samaritanos que 
no podrían ayudarnos en los trabajos 
de reconstrucción. Temo que causen 
problema por haberlos, rechazado. 
No se veían muy felices cuando se lo 
dijimos. 

No pasó mucho tiempo hasta que 
los samaritanos comenzaron a crear dificul 
tades. Difundieron rumores falsos. 

Muchos judíos dejaron de trabajar. Las 
familias israelitas continuaron orando para 

^^ue Dios interviniera y los samaritanos dejaran 

de molestarlos. Pero la difusión de mentiras por 
parte de los samaritanos continuó durante varios 

años. Los obreros se desanimaron tanto que finalmente 
todos dejaron de trabajar. 

Un día Samuel, hermano de Tabita, llegó a la 
casa gritando que había oído decir que el rey Darío 
había decretado que podían seguir 
construyendo el templo. Pero la 
alegría no duró mucho, porque 
después de un corto tiempo 
volvieron a tener dificultades. 
— Sara — dijo Tabita a su 

amiga que tejía 
una alfombra 
en el telar — , 
¿puedes 
creer que 
esos samari- 
tanos revol- 
tosos 

volvieron a 
escribir al rey 
diciendo que 




LECCIÓN 




se rebelarían si seguían 
construyendo el templo? 

— Me enteré de la mala noticia 
— contestó Sara — , pero Dios ha intervenido y los hombres pue- 
den seguir trabajando hasta que se reciba la respuesta del rey. 

— Sí, y esta vez también dieron a los cancilleres persas la 
información de que el rey Ciro había decretado q,ue se re- 
construyera el templo. Me pregunto si eso servirá dkialgo 
— dijo Tabita — . Espero que sí, porque los profetas H^áge(pJy\^ //^ 

Zacarías están animando a todos. \ \\Í% i//""^^ 

— Nuevamente circularon rumores según los cuales Darío' ordenaría 
que los judíos pararan el trabajo. Otros afirmaban que permitiría qüe^ 
concluyeran la obra. ' 

Transcurrieron varias semanas. Un día cuando Tabita llevaba el al- 
muerzo como de costumbre, vio avanzar a una multitud que se dirigía 
al templo. Iban diciendo que el rey Darío había enviado una respuesta al 
pedido que se le había hecho. Cuando llegaron, Tabita se ubicó cerca 
de la escalinata para oír mejor. Pronto vio que Hageo se disponía a leer 
la carta. 

"A los dirigentes del territorio situado al occidente del río Eufrates se 
les ordena mantenerse alejados de la provincia de Judá. No deben inter- 



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ferir con la construcción del templo en Jerusalén. Que el gobernador de 
Judá y sus asociados reconstruyan el templo de Dios en su sitio original". 

La multitud lanzó exclamaciones de alegría. ¡Por fin podrían terminar 
el templo! La carta decía, además, que el rey Darío había instruido a los 
dirigentes persas que ayudaran a los judíos con provisiones y materiales. 

— ¡Ahora podremos terminar el templo! — exclamó Tabita mientras 
abrazaba a su Padre. 

Después de oír el decreto de Darío, todos querían ayudar a terminar 
el templo. Varios años después, los judíos habían terminado la recons- 
trucción y se preparaban para la dedicación del templo. 

La mañana de la dedicación Tabita se puso su mejor ropa. No cabía 
en sí de alegría. Comentó con su madre lo hermoso que era 
eso. 

— Sí — dijo la madre — . Hace tantos 
años salimos de Babilonia para venir aquí, y 
ahora finalmente podremos adorar en nuestro 
propio templo. Dios nos acompañó durante 
esos años difíciles y también estará con nosotros 
en la dedicación. 



44 




LECCIÓN 



— Me alegro porque Dios está siempre con 
nosotros — dijo Tabita — . No quiero per- 
der nada de la ceremonia. 




\Piensa Los judíos 
nunca abandonaron su sue- 
ño de construir el templo. 
' Perseveraron en su propósito aun 
/cuando estaban desanimados, 
I porque deseaban adorar a Dios. 
¿En la realización de qué sueño 
debiera perseverar tu familia? 

Crea Reúnete con tu familia y 
crea un banderín que te anime a 
perseverar. Llévalo a tu clase 
de Escuela Sabática para 
mostrarlo. 

Ora Pide a Dios que ayude 
a tu familia a continuar 
adorándolo aun en medioj 
del desánimo.